miércoles, 1 de agosto de 2018

Siempre al lado del PP

El de esta semana es uno de los artículos que más me ha costado escribir y es que quiero aprovechar estas líneas para agradecer el apoyo de todos los que han estado a mi lado y despedirme tras siete años como portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Senado. Es el fin de una etapa, pero no de mi responsabilidad política. Ha sido un honor ser el portavoz del grupo mayoritario en la Cámara Alta. Quiero agradecer públicamente a Mariano Rajoy la confianza depositada en mí durante tres legislaturas consecutivas. Personalmente tengo el convencimiento de que la figura de Rajoy como presidente del Gobierno será valorada en su justa medida y le serán reconocidos sus méritos. Quiero darle las gracias también a mi familia, a mis amigos y a todos los compañeros con los que he tenido la oportunidad de trabajar estos 7 años y que me han brindado todo su apoyo. Tengo mucho que agradecer. En todo este tiempo, en el que he tenido la oportunidad de liderar el Grupo del Partido Popular en el Senado, hemos aplicado con contundencia el 155, hemos conseguido evitar que España se rompiera. Hemos puesto en valor esta Cámara, a la que muchos todavía siguen cuestionando. Desde mis diferentes responsabilidades en el PP he vivido momentos difíciles, pero también muchos gratificantes y me siento especialmente orgulloso de haber podido estar al lado de un presidente que ha conseguido sacar a España de la mayor crisis económica de la historia. Esta es la herencia del Gobierno de Mariano Rajoy. Me he esforzado y dado lo mejor de mí y lo seguiré haciendo desde mi tarea como senador, apoyando los intereses de todos los lucenses. Este partido tiene una trayectoria que defender y un proyecto de futuro sólido que estoy convencido que la nueva directiva sabrá transmitir a los españoles y que, más pronto que tarde, el PP volverá a estar en el Gobierno, que es el lugar donde debe estar porque cuando el Partido Popular gobierna a España le va bien. Sigo viendo la política como una tarea noble, aunque muchos se hayan empeñado en denigrarla y con este principio seguiré trabajando desde mi vocación de servicio público. Desde el Senado seguiré aportando todo lo que se me pida, apoyando al nuevo presidente y a su equipo que estoy seguro que, con la ayuda de todos, hará una gran labor.

Sempre ao lado do PP

O desta semana é un dos artigos que máis me custou escribir e é que quero aproveitar estas liñas para agradecer o apoio de todos os que estiveron ao meu lado e despedirme logo de sete anos como voceiro do Grupo Parlamentario Popular no Senado. É a fin dunha etapa, pero non da miña responsabilidade política. Foi unha honra ser o voceiro do grupo maioritario na Cámara Alta. Quero agradecer publicamente a Mariano Rajoy a confianza depositada en min durante tres lexislaturas consecutivas. Persoalmente teño o convencemento de que a figura de Rajoy como presidente do Goberno será valorada na súa xusta medida e lle serán recoñecidos os seus méritos. Quero darlle as grazas tamén á miña familia, aos meus amigos e a todos os compañeiros cos que tiven a oportunidade de traballar estes 7 anos e que me brindaron todo o seu apoio. Teño moito que agradecer. En todo este tempo, no que tiven a oportunidade de liderar o Grupo do Partido Popular no Senado, aplicamos con contundencia o 155, conseguimos evitar que España se rompera. Puxemos en valor esta Cámara, á que muchos aínda seguen cuestionando. Desde as miñas diferentes responsabilidades no PP vivín momentos difíciles, pero tamén moitos gratificantes e síntome especialmente orgulloso de ter podido estar ao lado dun presidente que conseguiu sacar a España da maior crise económica da historia. Esta é a herdanza do Goberno de Mariano Rajoy. Esforceime e din o mellor de min e seguireino facendo desde a miña tarefa como senador, apoiando os intereses de todos os lucenses. Este partido ten unha traxectoria que defender e un proxecto de futuro sólido que estou convencido que a nova directiva saberá transmitir aos españois e que, máis pronto que tarde, o PP volverá a estar no Goberno, que é o sitio onde debe estar porque cando o Partido Popular goberna a España vaille ben. Sigo vendo a política coma unha tarefa nobre, aínda que moitos se empeñen en denigrala e con este principio seguirei traballando desde a miña vocación de servizo público. Desde o Senado seguirei aportando todo o que se me pida, apoiando ao novo presidente e ao seu equipo que estou seguro que, coa axuda de todos, fará un gran labor.

lunes, 16 de julio de 2018

Recuerdo a un gallego bueno y generoso

Cuando uno tiene que despedir a un compañero, a un referente, a un político con mayúsculas, las palabras se quedan escasas. Ni la historia del Partido Popular ni la de Galicia se entenderían sin el papel jugado por Gerardo Fernández Albor. Ha sido el primer presidente electo de la Xunta y uno de los padres del autogobierno gallego, pero sobre todo ha sido un político honesto y trabajador y una buena persona. Suele decirse que cuando alguien bueno se va no solo lo elogian sus compañeros sino también sus rivales en el terreno de juego y así ha sido en el caso del presidente Albor. Puede sentirse orgulloso de su herencia, de la Galicia que ha ayudado a construir, porque cuando él entró en política estaba casi todo por hacer, su legado estará siempre con nosotros. Solía decir que “Galicia era una tierra fácil de amar” y lo hizo desde su papel de servicio público y desde su faceta más personal. Fue un ferviente defensor de la cultura gallega y a la vez un europeísta convencido, posturas que hoy en día muchos ven como irreconciliables y que en su persona se ha demostrado que no lo son. Sirvió a Galicia primero desde la Xunta y desde el Parlamento europeo después, convirtiéndose en uno de los principales referentes del galleguismo inclusivo. Fernández Albor llevaba siempre a Galicia en el corazón, como todos los que creemos que ser gallego es una forma de sentirse español y europeo. En sus cien años de vida ha sido premiado con las más altas condecoraciones regionales, nacionales e internacionales. Ha sido un hombre de talante conciliador, de esos que no abundan. Demostró su capacidad de diálogo dentro y fuera de nuestras fronteras, participando incluso en la comisión creada en el Parlamento Europeo para la reunificación de Alemania. Entendía la política como herramienta de servicio a las personas, igual que la medicina, su otra vocación. Se ha ido el compañero, pero queda su legado, que estoy seguro se engrandecerá con el tiempo. Hasta siempre, presidente Albor.

Lembranza a un galego bo e xeneroso

Cando un ten que despedir a un compañeiro, a un referente, a un político con maiúsculas, as palabras quedan escasas. Nin a historia do Partido Popular nin a de Galicia se entenderían sen o papel xogado por Xerardo Fernández Albor. Foi o primeiro presidente electo da Xunta e un dos pais do autogoberno galego, pero sobre todo foi un político honesto e traballador e unha boa persoa. Acostuma a dicirse que cando alguén bo se vai non só o eloxian os seus compañeiros senón tamén os seus rivais no terreo de xogo e así foi no caso do presidente Albor. Pode sentirse orgulloso da súa herdanza, da Galicia que axudou a construír, porque cando el entrou en política estaba case todo por facer, o seu legado estará sempre con nós. Dicía que “Galicia era unha terra fácil de amar” e fíxoo desde o seu papel de servizo público e desde a súa faceta máis persoal. Foi un fervente defensor da cultura galega e á vez un europeísta convencido, posturas que hoxe en día moitos ven como irreconciliables e que na súa persoa quedou demostrado que non o son. Serviu a Galicia primeiro desde a Xunta e desde o Parlamento europeo despois, converténdose nun dos principais referentes do galeguismo inclusivo. Fernández Albor levaba sempre a Galicia no corazón, como todos os que creemos que ser gallego é unha forma de sentirse español e europeo. Nos seus cen anos de vida foi premiado coas máis altas condecoracións rexionais, nacionais e internacionais. Foi un home de talante conciliador, deses que no abundan. Amosou a súa capacidade de diálogo dentro e fóra das nosas fronteiras, participando incluso na comisión creada no Parlamento Europeo para a reunificación de Alemaña. Entendía a política como ferramenta de servizo ás persoas, igual que a medicina, a súa outra vocación. Foise o compañeiro, pero queda o seu legado, que estou seguro se engrandecerá co tempo. Ata sempre, presidente Albor.

viernes, 6 de julio de 2018

Elegimos al próximo presidente de España

Los miembros del Partido Popular de Lugo ya hemos tenido la oportunidad de escuchar a tres de los 6 precandidatos al Congreso que celebraremos los próximos días 20 y 21. Aunque muchos se empeñen en decirlo el PP no está en crisis, no está roto, no estamos a punto de hundirnos, sino inmersos en un proceso democrático de renovación de nuestro líder. Elegimos al sustituto de Mariano Rajoy pero, estoy convencido, de que también elegimos al que será el próximo presidente de España. Los 6 precandidatos tienen experiencia y capacidad acreditada y todos están comprometidos con el partido y con los intereses de los españoles. Sea cual sea el que resulte elegido lo hará sabiendo que, una vez finalizado el Congreso, contará con el apoyo unánime de todos los miembros del Partido Popular. A las candidaturas no las separan cuestiones de fondo, sino matices. No sé si habrá o no una lista única de integración pero es algo que ni a mí ni al partido nos preocupa, tan solo a aquellos que intentan, a toda costa, debilitar al PP por miedo a volver a enfrentarse a él en las urnas. No estamos ante un debate de ideas, porque esto yo lo hemos hecho en el anterior Congreso, estamos decidiendo democráticamente quién será la persona que asuma las riendas del principal partido de España. Las reglas de juego están claras, son las fijadas en los Estatutos del PP y en el Reglamento del XIX Congreso. El futuro presidente del PP se elige a través de un sistema mixto en el que primero los afiliados votan a los precandidatos y a los compromisarios que luego, en última instancia, elegirán entre los dos candidatos al presidente del PP. Que nadie dude de la legitimidad del proceso, respaldado por el voto de más de 66.000 afiliados. El proceso que estamos llevando a cabo se caracteriza por la transparencia, la democracia y la igualdad entre candidatos. Es un proceso nuevo en nuestro partido, de ahí que existan detalles que haya que ir ajustando. Otras fuerzas políticas se empeñan, cada día, en afear nuestro sistema de elección. Buscan la más mínima posibilidad para desgastar al Partido Popular, desde dentro y desde fuera, pero yo estoy seguro que de este Congreso saldremos todavía más fortalecidos. Les recomiendo a todos aquellos que sólo se preocupan por la situación interna del PP que dejen de hacerlo y que se centren en sus propios conflictos internos y lo más importante, en resolver los problemas de los españoles y no generen preocupaciones nuevas cada día.  

Eliximos ao próximo presidente de España

Os membros do Partido Popular de Lugo xa tivemos a oportunidade de escoitar a tres dos 6 precandidatos ao Congreso que celebraremos os próximos días 20 e 21. Aínda que moitos se empeñen en dicilo o PP non está en crise, non está roto, non estamos a punto de afundirnos, senón inmersos nun proceso democrático de renovación do noso líder. Eliximos ao substituto de Mariano Rajoy pero, estou convencido, de que tamén eliximos ao que será o próximo presidente de España. Os 6 precandidatos teñen experiencia e capacidade acreditada e todos están comprometidos co partido e cos intereses dos españois. Sexa cal sexa o que resulte elixido farao sabendo que, unha vez rematado o Congreso, contará co apoio unánime de todos os membros do Partido Popular. Ás candidaturas non as separan cuestións de fondo, senón matices. Non sei se haberá ou non unha lista única de integración pero é algo que nin a min nin ao partido nos preocupa, tan só a aqueles que intentan, a toda costa, debilitar ao PP por medo a volver a enfrontarse a el nas urnas. Non estamos ante un debate de ideas, porque isto xa o fixemos no anterior Congreso, estamos decidindo democraticamente quen será a persoa que asuma as rendas do principal partido de España. As regras de xogo están claras, son as fixadas no Estatutos do PP e no Regulamento do XIX Congreso. O futuro presidente do PP elíxese a través dun sistema mixto no que primeiro os afiliados votan aos precandidatos e aos compromisarios que logo, en última instancia, elixirán entre os dous candidatos ao presidente do PP. Que ninguén dubide da lexitimidade do proceso, sustentado no voto de máis de 66.000 afiliados. O proceso que estamos levando a cabo caracterízase pola transparencia, a democracia e a igualdade entre candidatos. É un proceso novo no noso partido, de aí que existan detalles que haxa que ir axustando. Outras forzas políticas empéñanse, cada día, en afear o noso sistema de elección. Buscan a máis mínima posibilidade para desgastar ao Partido Popular, desde dentro e desde fóra, pero eu estou seguro que deste Congreso sairemos aínda máis fortalecidos. Recoméndolles a todos aqueles que só se preocupan pola situación interna do PP que deixen de facelo e que se centren nos seus propios conflitos internos e, o máis importante, resolvan os problemas dos españois e non xeren preocupacións novas cada día.

jueves, 21 de junio de 2018

Un gobierno de “gestos” y sin contenido

Atónitos asistimos al desembarco de Pedro Sánchez y sus ministros en Moncloa. El nuevo Gobierno, además de ser el primero en la democracia salido de una moción de censura, parece que también pasará a la historia por ser un gobierno de “gestos” y poco contenido político. Gobernar priorizando la imagen no es lo que los españoles necesitan. Seguimos sin saber cuál es el programa del Sr. Sánchez, lo único que sabemos es que hace suyos los presupuestos del Partido Popular, pero sin explicar cómo piensa dotar económicamente a los ministerios de nueva creación. No lo explica porque no sabe cómo y no modifica los presupuestos porque no se siente capaz de hacerlo. Ha llegado al Gobierno para hacer campaña y preparar su candidatura para las próximas elecciones generales. Mientras, el Partido Popular ha demostrado seguir pensando en el interés general desde la oposición. Esta semana que acaba de terminar en el Senado hemos votado en contra de los vetos de los socios de Sánchez en la moción Frankenstein y lo hemos hecho por coherencia y responsabilidad. Resulta llamativo que quien predicó lecciones de transparencia y ética y se erigió como adalid de la regeneración política forme un gabinete con un ministro defraudador y un imputado. Pedro Sánchez se ha visto obligado a forzar la dimisión de Maxim Huerta en menos de una semana. Ha tenido que obligarlo a dimitir por estar condenado por delito fiscal en 2017 y lo ha hecho víctima de sus propias palabras. Se ha visto acorralado por la hemeroteca: “si tengo en mi dirección a un responsable político que crea una sociedad interpuesta para pagar la mitad de impuestos, esta persona al día siguiente estaría fuera”, había dicho en 2015. No tenía opción. La dimisión de Huerta demuestra que su nombramiento fue, cuando menos temerario y desacertado; no se puede formar un gobierno basándose solo en las ideas propagandísticas de un experto en marketing. La elección de un sucesor con un perfil totalmente diferente pone de manifiesto la inexistencia de hoja de ruta en el ejecutivo, la inexistencia de programa de gobierno. Todo vale. Tenemos un presidente que se mueve siguiendo sus anisas de poder y repercusión pública. ¿Qué va a hacer Pedro Sánchez con el ministro de Agricultura, Luis Planas, imputado por consentir robos de agua en Doñana? Arranca mal el ejecutivo socialista. Esperemos, por el bien de todos, que por lo menos el Sr. Sánchez no tire por la borda lo que tanto esfuerzo ha costado a los españoles: volver a la senda de crecimiento.